15 minutos

Autoestima

Conecta con el respeto y el cariño hacia ti, tal como eres.

Siéntate con la espalda recta, las manos sobre el regazo con las palmas hacia arriba, y sigue la voz sin esfuerzo.

Texto de la meditación

Nos sentamos con comodidad para la meditación de hoy, sobre la confianza. Con la espalda recta y las palmas abiertas en el regazo.

Y nos tomamos un momento para calmarnos por dentro. Inhalamos profundamente y exhalamos.

Ponemos la mano derecha en la base de la columna, y la subimos despacio por todos los chakras del sistema nervioso central, hasta lo alto de la cabeza. Lo hacemos tres veces.

Dejamos la mano sobre la cabeza y damos un suave masaje en el sentido de las agujas del reloj.

Madre Kundalini, por favor, despierta en mí.

Por favor, mantenme en el centro para tener una buena meditación.

Volvemos a poner la mano en el regazo.

Ahora ponemos ambas manos sobre la Madre Tierra.

Y sentimos el apoyo de la Madre Tierra.

Sentimos su gran estabilidad.

Y en su abrazo amoroso, nuestro peso desaparece.

Rezamos por dentro.

Madre Tierra, por favor, mantenme en conexión contigo.

Por favor, absorbe todos mis desequilibrios.

Y al decir esto, sentimos cómo el cuerpo se relaja: las rodillas, los hombros, el rostro, las manos.

Y dejamos que la Madre Tierra nos sostenga.

Ahora la mano izquierda vuelve al regazo. La mano derecha sigue sobre la Madre Tierra. Y dejamos que ella absorba los desequilibrios del lado izquierdo, el lado de las emociones y del pasado.

Y rezamos por dentro: Por favor, llévate todo mi letargo.

Llévate todos los pensamientos sobre el pasado y todos mis desequilibrios emocionales.

La mano derecha vuelve al regazo. Levantamos la mano izquierda, con la palma hacia atrás, sobre el hombro. Así limpiamos el lado derecho, el lado de la acción.

Es el lado que piensa en el futuro.

Y aquí rezamos por dentro: Madre Kundalini, te entrego todas mis acciones.

Bajamos la mano izquierda. Y ponemos la mano derecha sobre el estómago.

Para sentir verdadera confianza, necesitamos el control de nuestro ser, ser nuestro propio guía, y sentir satisfacción interior.

Así que aquí afirmamos por dentro: Soy mi guía, mi gurú interior.

Ahora ponemos la mano en el corazón central.

Aquí vive nuestra valentía.

Aquí vive también nuestra confianza. Si hay un desequilibrio, lo sentimos en el corazón central.

Y aquí rezamos por dentro: Madre Kundalini, por favor, destruye todos mis miedos. El miedo al futuro, el miedo a enfrentar situaciones y personas cuando haga falta.

Madre Kundalini, sé que con tu protección y tu amor, nada, absolutamente nada malo me va a pasar.

Aquí hacemos un breve ejercicio. Damos un bandhan al corazón central.

Movemos la mano en el sentido de las agujas del reloj, como si abanicáramos el corazón central.

Esto ayuda a quitar los bloqueos de este centro.

Ahora ponemos la mano en el Vishuddhi izquierdo, entre el hombro y el cuello. Giramos la cabeza suavemente hacia la derecha. Aquí reside la autoestima. Aquí sentimos culpa. Decimos por dentro: Madre Kundalini, no soy culpable.

Tengo plena confianza en que soy el espíritu.

Ahora ponemos la mano sobre la frente, en el Agnya, e inclinamos suavemente la cabeza sobre la mano.

Y aquí decimos por dentro: No soy mis pensamientos.

Cuando nos falta confianza, puede ser por un desequilibrio en el ego o en el superego. Ahora ponemos la mano derecha en el lado derecho de la cabeza. Aquí es donde sentimos que no valemos lo suficiente.

Aquí es donde nos sentimos sin valor.

Y aquí decimos por dentro.

Merezco esta experiencia de meditación.

La mano derecha vuelve al regazo, y la izquierda va al lado izquierdo de la cabeza. Aquí reside el ego.

Y rezamos por dentro: Madre Kundalini, por favor, quita todas las expectativas que pongo en mí.

Hacemos un breve ejercicio: llevamos las manos desde la frente hacia atrás.

Retiramos así los pensamientos, las ideas, los miedos, y los lanzamos a la Madre Tierra.

Los pasamos por la frente, por el ego y el superego, y hacia abajo.

Este breve ejercicio alivia la presión que sentimos en el ego o en el superego.

Ponemos la mano en el regazo.

Y elevamos suavemente la Kundalini otra vez, rezando: Madre Kundalini, por favor, pasa por mi sistema nervioso central, llévame más allá del ego y del superego, hasta lo alto de la cabeza, donde siento la conexión con mi ser. Lo hacemos tres veces.

Ponemos la mano en el regazo, y nos quedamos en silencio un minuto.

Gracias por esta meditación, que tengas un buen día.