Silencio
Deja que los pensamientos se calmen y disfruta del silencio que hay dentro de ti.
Siéntate con la espalda recta, las manos sobre el regazo con las palmas hacia arriba, y sigue la voz sin esfuerzo.
Texto de la meditación
Para empezar, ponemos la mano derecha en la fontanela, en lo alto de la cabeza, y presionando un poco, masajeamos siete veces en el sentido de las agujas del reloj. Y rezamos: Madre Kundalini, por favor, concédeme la unión con mi ser.
Por favor, dame la autorrealización.
Luego subimos la mano unos cinco o siete centímetros.
En este espacio entre la cabeza y la mano mantenemos la atención durante la meditación.
Ahora bajamos la mano al regazo.
Primero, equilibramos los canales, porque lo que nos impide el silencio suelen ser las emociones o las actividades.
Para equilibrar el canal izquierdo, ponemos la mano derecha sobre el suelo, o hacia él.
Así conectamos con la Madre Tierra, que puede absorber todos los problemas emocionales.
Podemos pedirle a la Madre Tierra que se los lleve.
Por ejemplo, vivir en el pasado, tener pensamientos negativos, no creer en nuestro ser.
O el letargo y la depresión.
La mano izquierda queda en el regazo, con la palma hacia arriba, y por ella recibimos energía fresca para el canal izquierdo.
Es como un pequeño sistema. Recibimos energía por la mano izquierda, nutrimos con ella el canal izquierdo, y dejamos que toda la energía gastada se vaya, que fluya hacia la tierra.
Ahora limpiamos el canal derecho. Para ello, la mano derecha vuelve al regazo, con la palma hacia arriba. Y doblamos el brazo izquierdo, con los dedos hacia el cielo y la palma hacia atrás.
En esta postura, dejamos que todo el exceso de calor y de actividad, toda la energía gastada por pensar demasiado, por planear, por nuestras ambiciones, dejamos que este calor fluya hacia el éter, mientras recibimos buenas vibraciones, buena energía, con la mano derecha, para nutrir el canal derecho.
Volvemos a poner la mano izquierda en el regazo.
Ahora ponemos ambas manos a los lados de la cabeza, justo encima de las orejas. Aquí están el ego y el superego, y cuando se inflan, nos alejan del silencio. Muchos de nuestros pensamientos vienen del superego o del ego.
Podemos decir un mantra Bija llamado Ham Ksham. También podemos dar suaves golpecitos a ambos lados de la cabeza mientras decimos: Ham Ksham, Ham Ksham, Ham Ksham, Ham Ksham, Ham Ksham.
Volvemos a bajar las manos.
Ahora ponemos la mano derecha sobre la frente e inclinamos un poco la cabeza hacia abajo.
Este centro se contrae con nuestras reacciones.
Así que decimos: Perdono. Perdono a todos. Me perdono.
Luego ponemos la mano derecha detrás de la cabeza, e inclinamos un poco la cabeza hacia atrás, sobre la mano.
Aquí se guarda todo nuestro pasado, así que pedimos a la Kundalini que nos perdone todo lo que hemos hecho contra nuestro ser y contra los demás, sabiéndolo o sin saberlo. Pedimos perdón para que este centro se limpie, y la mente quede clara y en paz.
Por último, ponemos otra vez la palma de la mano derecha en la zona de la fontanela. De nuevo, masajeamos siete veces en el sentido de las agujas del reloj, y pedimos: Madre Kundalini, por favor, llévame a un estado de silencio.
Por favor, llévame más allá de mis pensamientos, a ese reino de dicha.
Con la atención justo ahí, sobre la cabeza, podemos seguir meditando todo el tiempo que queramos.